Dolor y Placer

Spanking: 10 tips para disfrutar de unos buenos azotes

Con gente probando el BDSM como nunca antes, el spanking se ha convertido en una de las prácticas número uno del mundo. En cualquier caso, ¿cómo se puede mejorar?

A medida que una relación avanza a través de sus intrincados pasos iniciales, en el período del primer encuentro, la convivencia sexual de una pareja puede romperse por completo. Afortunadamente, en esta época de tantos estímulos externos, hay tantos datos sobre la sexualidad que no hay una razón principal para continuar teniendo sexo de una forma convencional y aburrida.

Un breve vistazo a la web bajo títulos, por ejemplo, «7 consejos que me habría gustado conocer cuando empecé en el BDSM» creará una gran cantidad de tips dedicados a darle alegría a tu vida sexual, y una cosa que se manifestará con frecuencia es la búsqueda de BDSM: sumisión, dominación, sadismo y masoquismo.

No obstante, a pesar del hecho de que es aceptable que tales cosas provoquen menos tabú que antes, la posibilidad de soportes, cerraduras, cuerdas, fustas y juguetes es probablemente abrumadora para la mayor parte de la gente. Además, esa es la razón por la que azotar puede ser una otra opción particularmente placentera..

¿Por qué castigar?

Golpear da un poco de todo lo que BDSM tiene para traer a la mesa. Básicamente, estás doblegando a alguien cuando lo castigas, al igual que disfrutas de una actuación algo sadomasoquista. Incluso podrías integrarlos en caso de que necesites agregar un poco de servidumbre a los trámites de vuestros kinks. No obstante, está lejos de ser visto como el tipo de BDSM  que harías más en una mazmorra que en una relación afectiva.

Azotar es mucho más fácil de normalizar con una pareja sexual continua, al igual que es más simple y menos incómodo de discutir. En ese punto, es un paso inicial ideal para cosas más sucias. Sin embargo, sobre todo, siempre que se haga con precisión y cabeza, puede resultar muy divertido.

Además, hacerlo con cabeza es el lugar en el que entramos nosotros. Por lo tanto, para garantizar que tus prácticas de spanking terminen bien, solo lee los consejos que te escribo sobre cómo azotar primero y poned esas manos y esos culos a funcionar.

1 Primeras presentaciones. Quizás el mayor error que cometen las personas en estos mesteres es no dar alguna señal de lo que va a suceder. Nadie necesita que le den la vuelta tras un beso pasional para ser castigado en el culo sin previo aviso.

Para jugar con precaución, es ideal presentar el castigo en el durante la puesta en común de kinks a realizar antes de que haya algún malentendido. Además, en la remota posibilidad de que la reacción sea fría, en ese momento tienes suerte de no haberlo hecho.

2 La limpieza está ligada a la autenticidad. En caso de que seas el cómplice sumiso de la pareja * el que recibe el azote*, asegúrate de que ya estás impecable. Recuerda que tendrás tu culo retorciéndose en la cara de tu pareja, por lo que la limpieza genital y anal es más que necesaria para evitar malos olores.

3 La seguridad es lo primero. A pesar de que tú y tu pareja podéis haber acordado probar el spanking, es muy posible que una vez que empecéis, uno de vosotros olvide que la seguridad es primordial. Es importante en ese punto, como en algún otro tipo de control, que se establezca previamente una palabra de seguridad que demuestre que uno de los dos puede pedir que se detenga el acto sexual. De lo contrario, la persona spankee o azotada puede terminar con problemas de confianza y lesiones en lugar de un clímax.

4 Juego de roles. No hay nada de malo en azotar a alguien solo por entretenimiento, pero a muchas parejas les gusta intentarlo en una situación en la que uno de ellos está reprendiendo al otro, por ejemplo, profe y alumn@, o policía / ladron/a. Aunque no sea en lo más mínimo fundamental, este pequeño juego de rol puede ser divertido.

 5 Encendido o apagado. Otra elección que hay que tomar con el castigo es si hacerlo vestido o desnudo, o incluso ambos. Desnudarse es más excitante, por ejemplo, aunque golpear vestido se puede considerar algo más contundente sin mucho tormento adicional. Todo depende del tipo de impacto que busques.

6 Manos pesadas. En el momento en que algunas personas se lanzan a castigar, lo hacen de una manera  bastante fuerte y hasta cierto punto insoportable. No todas las personas son iguales, no obstante, independientemente de si se trata de una cachetada débil o una bofetada, es algo que debéis tener hablado primero.

7 ¡Armas de demolición de culos! Las manos no son las únicas alternativas con respecto a los golpes, y existe una amplia gama de remos de castigo que puedes usar para mejorar tus sesiones. Sin embargo, se aplica una advertencia similar a la del consejo número seis, y debes garantizar que los dos jugadores estéis totalmente unidos a lo que puede terminar siendo una experiencia excepcional.

8 Toma tu posición. Puedes castigar a alguien en cualquier posición, aunque se prefiere evitar estar de pie, ya que endereza el culo y hace que el azote sea menos delicado. En general, se cree que doblar las piernas del castigado es la mejor situación, ya que los cuartos traseros están sueltos y deja expuesta a la persona sumisa para una incitación sexual adicional durante y después de los azotes.

9 Frecuencia y velocidad. Excepto si el spankee es un masoquista total, golpear probablemente será solo un detalle más en el acto sexual. Como regla general, no debe durar mucho tiempo, ni debe ser persistente. El tipo de castigo más común es la bofetada o cachetada

10 La partición de la orientación sexual. Habrá muchos que examinen esto detenidamente y que, naturalmente, hayan imaginado a un hombre dominante en el trabajo. Sin embargo, lo contrario es igual de habitual. Muchos hombres aprecian que se les releve de su situación típica de dominio una vez en la habitación.

Sea como fuere, todas las personas no son iguales. Independientemente, aunque esto no importa si el dolor es importante para la excitación, las mujeres tienen un umbral de dolor más alto que los hombres. También suelen tener más grasa en la zona posterior para suavizar el golpe. En consecuencia, las nalgadas tanto en el culo de una mujer como de un hombre probablemente dolerán más al final, así que recuerda esto en caso de que estés evaluando a tu cómplice.

No hay ninguna razón detrás de por qué castigar no puede ser una forma agradable de hacer el amor entre dos adultos que consienten. Simplemente sigue los consejos anteriores para asegurarte de que el tuyo vaya seguido de una explosión y no de un grito.